
La bursitis es una patología que ocurre con más frecuencia de lo que pensamos, aunque muchas veces no le demos la importancia que merece. En este artículo, te explicamos todo sobre la bursitis y cómo la tratamos desde nuestro centro de Fisioterapia Herradón Villar en Zaragoza.
Tabla de contenidos
¿Qué es la bursitis?
La bursitis es la inflamación de una bursa (bolsa sinovial), una pequeña bolsa llena de líquido que se sitúa alrededor de las articulaciones y funciona como amortiguador entre los huesos, tendones y músculos. La bursa tiene como función reducir la fricción y facilitar el movimiento suave de las articulaciones.
Sin embargo, hay ocasiones en las que esta bursa se inflama, de ahí el sufijo –itis (inflamación), y las razones pueden ser diversas: infecciones, lesiones o por afecciones médicas como la artritis. Esta inflamación produce dolor, y por ende, también se produce una limitación del movimiento del área afectada.
Si bien no tiene por qué ser una afección compleja, sí que puede generar mucha incomodidad, por lo que siempre es importante atender esta molestia para mejorar nuestra calidad de vida. En este sentido, la fisioterapia puede ser una gran herramienta para tratar la bursitis.

Causas de la bursitis
Pueden existir diversas causas de bursitis, te mostramos algunas de ellas:
- Uso repetitivo de una articulación: cuando se realizan movimientos excesivos y repetitivos sobre una articulación durante un tiempo prolongado, esta podría verse sobrecargada. Es frecuente ver este estrés de las bursas en el mundo del deporte, por ejemplo, un portero que siempre cae sobre su cadera; pero también puede aparecer a causa del trabajo, por ejemplo, si una persona tiene que levantar cajas todos los días.
- Presión excesiva sobre una articulación: esto se da cuando repetimos una misma posición de manera continuada, lo que podría provocar también una sobrecarga. Por ejemplo, si pasamos mucho tiempo arrodillados o apoyadas en los codos, podríamos desarrollar bursitis en estas articulaciones.
- Lesiones o traumatismos en la articulación: la bursitis también se desarrolla a partir de un golpe o si forzamos demasiado las articulaciones y nos hacemos daño.
- Otras afecciones: infecciones u otras enfermedades como la artritis o la gota también podrían generar bursitis.

Síntomas de la bursitis
Estos son algunos de los síntomas principales de la bursitis:
- Dolor articular.
- Sensibilidad en la zona cercana a la articulación.
- Hinchazón, calor, enrojecimiento.
- Acentuación del dolor cuando se moviliza la articulación.
Tipos de bursitis
La bursitis puede ser de dos tipos según cómo se manifiesta el dolor:
- Bursitis aguda: este tipo de bursitis se caracteriza cuando el dolor aparece de forma repentina. Es frecuente que esta dolencia aparezca a partir de una lesión o de un traumatismo y tenderá a inflamarse.
- Bursitis crónica: la bursitis crónica se da cuando la inflamación de la bursa aparece de manera continuada. En este caso, es más frecuente que aparezca por la realización de movimientos repetitivos o que esté relacionada con enfermedades también crónicas como la artritis.
Si tenemos en cuenta las áreas donde se puede producir la bursitis, estas son algunas de las más frecuentes:
Bursitis en el hombro
Este tipo de bursitis se desarrolla cuando realizamos movimientos de manera repetitiva con el brazo, como podría ser el lanzamiento de una pelota, por ejemplo. A raíz de esta dolencia, podrían dificultarse ciertos movimientos y el dolor podría extenderse por gran parte del brazo.
Bursitis en el codo
También conocida como “codo de tenista”, ya que los tenistas sufren mucho este tipo de bursitis debido a los movimientos repetitivos del brazo que implica este deporte. En este caso, el dolor también podría extenderse por todo el brazo, aunque se suele localizar en la parte interior y/o del codo.
Bursitis en la cadera
La bursitis de cadera es bastante frecuente entre personas mayores que sufren artritis, aunque también podría derivarse de deportes que implican un movimiento repetitivo de esta área, como correr o bailar. Es un dolor que se localiza en esta área, aunque podría extenderse por el muslo.
Bursitis en la rodilla
Este tipo de bursitis puede deberse a una lesión en la zona indicada, pero también se debe a posiciones y movimientos repetitivos, como arrodillarse o agacharse. Unas de las personas más afectadas por este tipo de dolencia son las que se dedican a la limpieza. El dolor aparece en la zona frontal de la rodilla y podría dificultarnos a la hora de caminar o subir escaleras.
Cómo se trata la bursitis en fisioterapia
Para poder tratar la bursitis, es importante saber por qué ha ocurrido, ya que no es lo mismo que se haya producido por una sobrecarga o que haya surgido a partir de un traumatismo.
La fisioterapia manual podría ayudar a disminuir el dolor y, por tanto, también permitirá un mayor movimiento y rendimiento de la articulación.
La terapia física: realizaremos ejercicios personalizados para cada persona y cada dolencia, tratando de fortalecer los músculos que rodean la articulación afectada, para así reducir el estrés en las bursas.
También es bastante frecuente recetar antiinflamatorios para reducir el dolor y la inflamación de las bursas, o aplicar terapia de calor y frío, como otro método paliativo.
En conclusión, la bursitis es una dolencia que aparece con bastante frecuencia y es conveniente atenderla para mejorar nuestra calidad de vida. En nuestro centro estamos especializados en fisioterapia para la bursitis en Zaragoza, por lo que podremos ayudarte.
Puedes reservar cita previa a través de nuestro sistema de reservas online. ¡Te esperamos!





